La felicidad estriba en nuestro placer y no en las cosas; somos felices por poseer lo que amamos, y no por poseer lo que los demás juzgan deseable. Nunca somos tan felices ni tan desdichados como creemos.
François de La Rochefoucauld
Adagio del Concierto de Aranjuez
Joaquín Rodrigo